Cómo mantener el agua de la piscina limpia en invierno: Guía de invernaje paso a paso
El fin del verano no significa que debas olvidarte de tu piscina. Abandonar el mantenimiento del agua durante los meses fríos provoca la proliferación de algas y bacterias, estropea las instalaciones y encarece la puesta a punto para la siguiente temporada. Aplicar un proceso adecuado de invernaje no solo protege la estructura del vaso y los equipos de filtración, sino que también permite conservar el agua de un año para otro, ahorrando miles de litros y garantizando un consumo responsable.
Pautas esenciales para el mantenimiento invernal
- Limpieza profunda inicial: Antes de aplicar cualquier químico, limpia a fondo las paredes y el fondo del vaso con un cepillo y limpiafondos. Retira hojas, insectos y restos flotantes con la recogehojas, y vacía las cestas de los skimmers y el prefiltro de la bomba.
- Ajuste de parámetros químicos: Analiza y corrige los niveles del agua. El pH debe situarse en su rango óptimo entre 7.2 y 7.6. A continuación, realiza un tratamiento de choque con cloro para desinfectar completamente el agua y eliminar cualquier resto orgánico preexistente.
- Adición del producto invernador: Con el pH ajustado, dosifica un producto invernador de calidad. Este químico especializado evita la descomposición del agua, la aparición de algas y la acumulación de cal durante el frío. Déjalo circular con la depuradora en marcha durante unas 8 horas para asegurar su reparto homogéneo.
- Protección de la instalación y filtrado periódico: Reduce el nivel del agua por debajo de los skimmers para evitar roturas por congelación en las tuberías. En zonas de heladas severas, coloca flotadores de invernaje para amortiguar la presión del hielo sobre las paredes. Programa la depuradora para que funcione entre 1 y 2 horas al día, o de forma intermitente un par de veces por semana.
- Uso de cubierta protectora: Coloca un cobertor de invierno opaco bien tensado. Esto impide la entrada de suciedad exterior y bloquea la luz solar, factor imprescindible para frenar el crecimiento de microorganismos.
Mantener el agua de la piscina limpia en invierno exige ajustar el pH, aplicar un invernador y colocar una cubierta. Este mantenimiento preventivo protege la instalación, evita la proliferación de algas y ahorra tiempo y dinero en la próxima primavera.